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NO SÉ

  • Ainhoa 
El poder de no saber

Hay libertad en admitir que no sabes algo, ya que eso permite que surja una nueva experiencia de aprendizaje.

Hay sabiduría en no saber, y es una persona sabia la que puede decir: «No sé». Porque nadie lo sabe todo. Hay muchos tipos de sabiduría, desde la inteligencia intelectual hasta la emocional y la física. Sin embargo, incluso los considerados expertos en sus campos no saben todo lo que hay que saber sobre matemáticas, yoga, literatura, psicología o arte.
Es un verdadero maestro el que profesa la ignorancia, pues sólo se puede llenar un recipiente vacío.
Hay muchas cosas en la vida que no sabemos, y hay muchas cosas que quizás no tengamos interés en averiguar.
Hay libertad en decir “No sé”.
Cuando admitimos que no sabemos algo, entonces podemos abrirnos a la oportunidad de aprender. Y hay poder en eso. No podemos saberlo todo. Y cuando pensamos que lo sabemos todo, nos limitamos a crecer y aprender más de lo que ya sabemos.
Una persona que puede admitir que no sabe tiende a tener más confianza intelectual y emocional que alguien que finge saberlo todo.
También tienden a sentirse más cómodos con quienes son y no sienten la necesidad de fanfarronear o encubrir cualquier ignorancia percibida.
Las personas pueden terminar pareciendo más tontas cuando actúan como si supieran algo que no saben.
Sería prudente respetar a las personas que admiten libremente cuando no saben algo. Están siendo honestos, con nosotros y consigo mismos.
Y nosotros tampoco deberíamos avergonzarnos de decir: «No lo sé».
Al hacerlo, nos abrimos a lo desconocido.
Entonces podemos descubrir qué hay más allá de nuestros niveles actuales de comprensión.

Es la persona sabia en la vida la que responde preguntas con una pregunta e inspira la búsqueda de respuestas internas con una cara graciosa, un encogimiento de hombros y un cómico «No sé».

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