Hipnoterapia sanadora. Regreso Al Útero

  • Ainhoa 

Igual que los niños se tapan los ojos y dicen que no están, los adultos vivimos inmersos en el culto a la ciencia y creemos que sólo existe lo que vemos. Sobre esta base se han construido nuestros fundamentos para comprender al ser humano, y cuando queremos reparar los traumas acudimos a la infancia para encontrar el origen del daño. Pero, ¿acaso nuestra vida comienza después de nacer?

Ahora los científicos dicen que no. Creemos en lo que vemos, y actualmente podemos asomarnos al mundo uterino, por lo que ya sabemos que el bebé en gestación tiene memoria y capacidad de aprendizaje. Sabemos que es sensorialmente sensible y que percibe las emociones que experimenta su madre. Recibe señales de su entorno y responde adecuándose a él. Es decir, antes de nacer ya hemos interiorizado determinadas conductas.

Y todos estos avances son recogidos por la Neurociencia y la Psicología Pre y Perinatal. Y en distintos puntos del planeta surgen profesionales aportando experiencias a través de trabajo terapéutico con hipnosis en las que pacientes adultos recuperan con nitidez vivencias experimentadas durante su propia gestación y nacimiento.

La nueva sofrología o la hiponoterapia regresiva nos permite acceder a estas memorias y más allá.

¿Cómo vivimos nuestro paso por el útero materno?

Para responder a esta pregunta es necesario comprender cómo percibe y codifica sus experiencias el bebé in utero. Ahora ya sabemos que algunos circuitos neuronales están suficientemente maduros muy pronto, y que el cerebro del feto fluctúa en una pulsación de 4 a 8 ciclos por segundo (banda theta). Esa frecuencia está asociada al hemisferio derecho, al universo límbico, irracional, analógico, emocional. Un cosmos en el que el tiempo no existe, todo sucede en un continuo aquí y ahora.

Las vivencias emocionales del bebé intrauterino se construyen a partir del cruce de dos variables: 1. las emociones experimentadas por la madre durante la gestación; 2. la sensibilidad propia del bebé. No se trata tanto de los hechos objetivos, sino de las vivencias particulares. Por ejemplo, una mujer se queda sin trabajo mientras está embarazada. Si recibe la noticia con alegría porque esto le permitirá descansar y finalizar la gestación sin estrés, el feto recibirá su alivio, aunque objetivamente se trate de una mala noticia. Del mismo modo, algunos bebés son especialmente sensibles a la rabia de mamá, mientras que a otros les daña más la tristeza de ésta.

Cuando el feto vive una experiencia con una carga de intensidad alta, esto deja una capa de sedimento emocional. Si ese mismo feto o bebé recibe impactos simlares, añade capas a esta “bolsa” de sedimentos. Lo que habitualmente hemos considerado como traumas básicos en la infancia no son más que repeticiones, analogías que por proximidad a la bolsa de sedimentos emocionales se convierten en una torreta derramando petróleo por todas partes. Pero el crudo ya estaba ahí desde hace tiempo, el trauma básico de la infancia simplemente lo desentierra.

Nuevas herramientas de trabajo terapéutico

La pregunta ahora es cómo acceder a todo ese material inconsciente que forma parte de nuestra memoria implícita y que, al no estar codificada como “recuerdos”, resulta más difícil de recuperar. Las experiencias fetales quedan grabadas de forma arquetípica, onírica, y ese lenguaje ha de ser desencriptado.

La hipnosis no es más que una bajada de ritmos cerebrales a bandas de frecuencia más baja. Un adulto en vigilia fluctúa entre los 33 y los 14 ciclos por segundo (banda beta). Es el ritmo del pensamiento racional, del lenguaje, de lo digital y, en definitiva, del hemisferio cerebral izquierdo. Entre 14 y 8 ciclos por segundo tenemos la banda alfa, que corresponde al estado de relajación, y con la que se trabaja en Sofrología. Entre 8 y 4 ciclos por segundo está la banda theta, en la que se centró Ericksson por tratarse de un estado de relajación profunda sin pérdida de conciencia. Si no olvidamos que es el estado perceptivo natural en el bebé intrauterino, y que en esta frecuencia cerebral todo ocurre en un continuo presente, trabajar en theta permite acceder a las vivencias uterinas con una facilidad sorprendente.

Aún así, la hipnosis ercksoniana no ha dirigido su atención a las etapas prenatales. Han sido otros profesionales y otros enfoques los que han utilizado la hipnosis como herramienta para recuperar las vivencias uterinas.

Algunas líneas de trabajo terapéutico con hipnosis

La doctora Claude Imbert trabaja actualmente en Francia utilizando la Sofrología (banda alfa) como medio para recuperar las vivencias uterinas. El psicólogo estadounidense David Chamberlain utiliza la hipnosis (banda theta) para facilitar a sus pacientes la comprensión de sus primeras experiencias en el vientre de su madre. Ha publicado numerosas investigaciones al respecto y fue uno de los fundadores de la Asociación Americana de Psicología Pre y Perinatal en 1983.

La gestación consciente

“El vientre de la madre constituye para todos una escena en la que se va a desarrollar durante nueve meses una secuencia fundamental, un primer acto esencial, una vida antes de ver la luz… Armonía o tragedia, sinfonía o disonancia… el resto de la existencia dependerá de ellas”. Dra.Claude ImbertAlgunas líneas de trabajo terapéutico con hipnosis

“El futuro bebé es un ser que siente, recuerda y es consciente; lo que le sucede -lo que nos sucede a todos en los nueve meses transcurridos entre la concepción y el nacimiento- moldea su personalidad, sus motivaciones y sus ambiciones”. Thomas Verny

“La paz en el mundo comienza en el vientre de la madre”. Evania Reichert.

“Si me insisten en que les diga cuál es el descubrimiento social más trascendental de estos dos últimos siglos, no tendré más remedio que responder: el impacto insospechado en su vida de adulto de lo acontecido al bebé desde el vientre de la madre.” Eduard Punset

Sólo apuntar que el nacimiento es ya la primera repetición de los traumas uterinos. Puede fijar de forma profunda daños prenatales o puede abrir nuevas “bolsas” de sedimentos emocionales traumáticos. Requiere una dedicación específica (también en theta) de preparación al parto en el trabajo preventivo con mujeres embarazadas.

Conclusiones

Como dice la Teoría del Caos, si conocemos las condiciones iniciales podemos predecir/comprender todo el desarrollo posterior. Tal vez la clave está en el punto en que situamos el comienzo. Si nos limitamos al más puro aquí y ahora (es decir, sin tener en cuenta teorías reencarnacionistas), nuestra vida empieza en la concepción. Pondría mucha luz para la comprensión de nuestra biografía sumar nueve meses cuando nos preguntan nuestra edad.

La buena noticia es que, como un inteligente delfín, el niño pez se ha comunicado a través del agua y hemos recogido su mensaje. En el continuo presente de theta no hay pasado ni futuro: podemos reparar, podemos prevenir.

Ainhoa Calderero Cerrillo. Memorias de Alma, Memorias de Vida, Memoria Transgeneracional, Memorias Prenatal, Memorias de Infancia.

La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados.

Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.

Jorge Luis Borges

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